jueves, mayo 19, 2011

¡Dona tu teléfono móvil!

Te retamos a que re-vendas o dones 1 teléfono móvil que no uses.Si lo logras, reducirás tus emisiones en 45,6 Kg de CO2.

Vende o dona tu móvil!











En alianza con VERDEate.com hemos desarrollado nuestro reto verde para contribuir con la reducción de emsiones de carbono.

Invitamos a todos los jóvenes a unirse no solo a este sino a los demás retos verdes y así generar un medio ambiente más limpio y ma´s sano.

Es muy probable que frecuentemente nos sintamos tentados a cambiar de celular, sobre todo cuando constantemente somos invadidos por la tremendamente persuasiva publicidad que nos muestra aparatitos cada vez más completos y funcionales ¿Sería ideal que nos mostraran también cómo deshacernos sosteniblemente de los teléfonos que no nos servirán más no? Con sólo recordar cuántos teléfonos hemos tenido en los últimos 5 años puedes entendernos.


EL PROBLEMA - A pesar de que no vemos cómo un teléfono celular usa combustibles fósiles, sí sabemos que la energía que necesita para operar y que es almacenada en su batería proviene en su mayoría de la electricidad producida por la quema de petróleo, carbón o gas en plantas de producción eléctricas que emiten CO2 a la atmósfera. Sin embargo, el gran problema de los celulares de hoy en día es que su manufactura y desecho requieren más energía aún y por ende emisiones adicionales de CO2. Para entender esto, miremos el ciclo de vida de un teléfono celular:.

  • Todo teléfono comienza con la extracción de minerales puros de la tierra para hacer cada uno de los componentes necesarios para el funcionamiento del aparato. Por ejemplo, los cables de cobre del teléfono fueron primero mineral que fue explotado, refinado y procesado. Según este artículo de Ecoportal, las industrias mineras y metalúrgicas son responsables por más del 20% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) producidas por la maquinaria, la explotación, el refinamiento y el procesamiento de los minerales.

  • Luego de esto, los minerales procesados son manufacturados a la medida de pequeñas partes que luego formarán los componentes del teléfono. Estos componentes se ensamblarán para tener el aparato en su forma definitiva para pasar así a su empacado y a su respectivo transporte a los puntos de distribución en las ciudades. Todos los procesos mencionados requieren energía y por ende, depositan CO2 en la atmósfera.

  • Aunque el teléfono está ahora terminado, su uso de energía continúa con las cargas de batería que constantemente hacemos para mantenerlo en funcionamiento. Según el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, actualmente existen 3 mil millones de celulares en el mundo y su consumo en los hogares aumenta un 7% por año.

  • Finalmente, se requiere el uso de más energía para el desecho del aparato cuando ya no es necesario. Según este documento de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EEUU), en el 2005 se desecharon más de 125 millones de teléfonos celulares equivalentes a más de 65.000 toneladas de basura. Todo este desecho implica que se pierden los valiosos minerales que componen el teléfono y por ende, implica emitir mucho más CO2 debido a todo el nuevo proceso de extracción en las minas, sin contar con el CO2 que emiten las incineradoras de basuras al tratar los residuos de los teléfonos.
Así pues, es claro que re-usar los teléfonos celulares que seguramente tenemos en nuestros cajones, hace parte de la solución. Todo lo que se pueda hacer para alargar la vida útil de tales aparatos posponiendo de esta manera el momento en que alguien tenga que comprar uno nuevo, ayuda a que se emita menos CO2 a la atmósfera.


EL RETO - Te retamos a que re-vendas, dones o recicles 1 teléfono celular que no uses y que esté en buen estado. Si lo logras, reducirás tus emisiones en 45,6 Kilos de CO2 semanalmente. Esto también equivale aproximadamente a:

  • La captura de CO2 que 3,2 árboles hacen durante 1 año.

  • El CO2 que emiten 4.742 televisores encendidos por 1 hora.

  • El CO2 que emite un carro durante 273 kilómetros de recorrido.
El Reto Verde tiene una duración de 1 semana y lo puedes repetir si tienes más de 1 teléfono celular que no uses. Así, acumularás las mismas reducciones de CO2 cada vez que lo hagas ¡Confiamos en tí!


LAS CUENTAS - Veamos cuál es la matemática que empleamos para calcular el ahorro de emisiones de CO2 asociadas a que re-vendas, dones o recicles 1 teléfono celular. Si estás interesado en conocer la profundidad de la metodología que usamos, nuestras fuentes y los factores de emisión empleados, puedes venir acá.

  • De acuerdo al blog Fat Knowledge, la manufactura y el uso anual de 1 teléfono celular promedio produce 60 kilos de CO2. Lo que es lo mismo, hacer ese teléfono y usarlo por 1 año produce el mismo CO2 que quemar 7 galones de gasolina.

  • Estos 60 Kilos de CO2 incluyen las emisiones derivadas de la producción de la energía necesaria para extraer los minerales (como el cobre), para refinarlos, procesarlos, volverlos partes y componentes, para ensamblar el teléfono y para transportarlo a los puntos de distribución. Incluyen también las múltiples cargas eléctricas que hacemos para mantener el teléfono en funcionamiento por 1 año.

  • Debido a que la fuente que hemos usado data de Enero del 2007 debemos ajustar esos 60 Kilos de CO2 emitidos por la manufactura de 1 teléfono y su uso anual. Esto se debe a que los productores de estos aparatos han venido reduciendo su tamaño, incorporando componentes reciclados o reciclables en ellos y esto hace que las emisiones de CO2 asociadas al teléfono sean menores.

  • Por ende, reduciremos los 60 Kilos de CO2 en un 20% y así, obtenemos una emisión total de 48 Kilos de CO2 por la manufactura y uso de 1 teléfono por 1 año.

  • Asumimos que la mayoría de teléfonos de este Reto Verde serán o re-vendidos o donados y que la minoría serán reciclados. Creemos conveniente entonces suponer que el 10% de los teléfonos de este Reto Verde serán reciclados.
  • Ese 10% de teléfonos tendrán una reducción asociada de CO2 menor comparativamente con los que han sido re-vendidos o donados, debido a que en este caso el proceso de reciclaje no aprovecha el 100% del elemento inicial.
  • Asignamos entonces una reducción de CO2 del 50% de los 48 Kilos a los teléfonos reciclados o lo que es equivalente, de 24 Kilos de CO2.

  • Ponderando entonces el 90% de teléfonos con una reducción de 48 Kilos de CO2 y el 10% de ellos con una reducción de 24 Kilos de CO2 obtenemos una reducción final promedio del 100% de teléfonos de 45,6 Kilos de CO2.

LOS CONSEJOS - Hay varias formas de llevar a cabo este Reto Verde. En VERDEate.com te sugerimos algunas:
  • La gran mayoría de teléfonos celulares no están al final de su vida útil cuando el usuario decide reemplazarlos. Esos teléfonos pueden ser usados por nuevos usuarios, en tu ciudad o incluso en otro país. Puedes regalárselo a un amigo o bien, a otra persona que lo necesite. Si usan tu teléfono antiguo, significa que no tendrán que comprar uno nuevo y por ende, que no serán responsables por la emisión de 45,6 Kilos de CO2 extras a la atmósfera.

  • Puedes usar directorios online como eBay, Amazon, Deremate, entre otros para ofertar tu teléfono. Igualmente, hay sitios especializados como Gazelle que te pueden comprar tu teléfono móvil antiguo. Ellos lo revenden o bien, lo reciclan.

  • Hay ONGs o escuelas que reciben teléfonos que ya no se usarán y los envían a comunidades de países en desarrollo que encuentran en estos aparatos, una manera de facilitar sus negocios y de evitar largos desplazamientos. Estos teléfonos también se necesitan para hacer llamadas de emergencia en escuelas, casas de ancianos, hospitales de bajos recursos, entre otros. Recuerda incluir con el teléfono, el empaque inicial y el manual de funcionamiento.

  • Reciclar tu teléfono viejo permite que valiosos minerales no tengan que ser extraídos desde las minas y que su plástico no vaya a parar a un relleno sanitario. Según la EPA, más de 100 millones de teléfonos celulares se mantienen sin usar cada año. Si los recicláramos todos se podría ahorrar suficiente energía como para proveer electricidad por 1 año a 18.500 viviendas en EEUU.

  • Recuerda borrar todos tus datos del teléfono antiguo, transferir la información a tu teléfono nuevo (cambiar las tarjetas SIMs puede funcionar). Quédate con la tarjeta SIM antigua y revisa que la memoria del teléfono (en la que pueden haber fotos o videos) también esté vacía.

  • Lo mejor que puedes hacer para ahorrar energía y reducir las emisiones de CO2 asociadas a tu teléfono previniendo de esta manera el desecho que se produce es alargar el uso que le das. Si no tienes que cambiarlo cada año, no lo hagas. De acuerdo con la EPA, el usuario promedio cambia su teléfono cada 18 meses. Trata de alargar este período a 2 años.

LA LECTURA



    Reta tu lado verde!

    ¡Dona tu teléfono móvil!

    Vende o dona tu móvil!Te retamos a que re-vendas o dones 1 teléfono móvil que no uses. Si lo logras, reducirás tus emisiones en 45,6 Kg de CO2.                                                                                                                                                                                                                                                                                                       
     
    a
    a
    En alianza con VERDEate.com hemos desarrollado nuestro reto verde para contribuir con la reducción de emsiones de carbono.
    Invitamos a todos los jóvenes a unirse no solo a este sino a los demás retos verdes y así generar un medio ambiente más limpio y ma´s sano.

    Es muy probable que frecuentemente nos sintamos tentados a cambiar de celular, sobre todo cuando constantemente somos invadidos por la tremendamente persuasiva publicidad que nos muestra aparatitos cada vez más completos y funcionales ¿Sería ideal que nos mostraran también cómo deshacernos sosteniblemente de los teléfonos que no nos servirán más no? Con sólo recordar cuántos teléfonos hemos tenido en los últimos 5 años puedes entendernos.
     EL PROBLEMA  A pesar de que no vemos cómo un teléfono celular usa combustibles fósiles, sí sabemos que la energía que necesita para operar y que es almacenada en su batería proviene en su mayoría de la electricidad producida por la quema de petróleo, carbón o gas en plantas de producción eléctricas que emiten CO2 a la atmósfera. Sin embargo, el gran problema de los celulares de hoy en día es que su manufactura y desecho requieren más energía aún y por ende emisiones adicionales de CO2. Para entender esto, miremos el ciclo de vida de un teléfono celular:.
    •  Todo teléfono comienza con la extracción de minerales puros de la tierra para hacer cada uno de los componentes necesarios para el funcionamiento del aparato. Por ejemplo, los cables de cobre del teléfono fueron primero mineral que fue explotado, refinado y procesado. Según este artículo de Ecoportal, las industrias mineras y metalúrgicas son responsables por más del 20% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) producidas por la maquinaria, la explotación, el refinamiento y el procesamiento de los minerales.
    •  Luego de esto, los minerales procesados son manufacturados a la medida de pequeñas partes que luego formarán los componentes del teléfono. Estos componentes se ensamblarán para tener el aparato en su forma definitiva para pasar así a su empacado y a su respectivo transporte a los puntos de distribución en las ciudades. Todos los procesos mencionados requieren energía y por ende, depositan CO2 en la atmósfera.
    •  Aunque el teléfono está ahora terminado, su uso de energía continúa con las cargas de batería que constantemente hacemos para mantenerlo en funcionamiento. Según el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, actualmente existen 3 mil millones de celulares en el mundo y su consumo en los hogares aumenta un 7% por año.
    •  Finalmente, se requiere el uso de más energía para el desecho del aparato cuando ya no es necesario. Según este documento de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EEUU), en el 2005 se desecharon más de 125 millones de teléfonos celulares equivalentes a más de 65.000 toneladas de basura. Todo este desecho implica que se pierden los valiosos minerales que componen el teléfono y por ende, implica emitir mucho más CO2 debido a todo el nuevo proceso de extracción en las minas, sin contar con el CO2 que emiten las incineradoras de basuras al tratar los residuos de los teléfonos.
    Así pues, es claro que re-usar los teléfonos celulares que seguramente tenemos en nuestros cajones, hace parte de la solución. Todo lo que se pueda hacer para alargar la vida útil de tales aparatos posponiendo de esta manera el momento en que alguien tenga que comprar uno nuevo, ayuda a que se emita menos CO2 a la atmósfera.
     
    EL RETO - Te retamos a que re-vendas, dones o recicles 1 teléfono celular que no uses y que esté en buen estado. Si lo logras, reducirás tus emisiones en 45,6 Kilos de CO2 semanalmente. Esto también equivale aproximadamente a:
    •  La captura de CO2 que 3,2 árboles hacen durante 1 año.
    •  El CO2 que emiten 4.742 televisores encendidos por 1 hora.
    •  El CO2 que emite un carro durante 273 kilómetros de recorrido.
    El Reto Verde tiene una duración de 1 semana y lo puedes repetir si tienes más de 1 teléfono celular que no uses. Así, acumularás las mismas reducciones de CO2 cada vez que lo hagas ¡Confiamos en tí!

    LAS CUENTAS - Veamos cuál es la matemática que empleamos para calcular el ahorro de emisiones de CO2 asociadas a que re-vendas, dones o recicles 1 teléfono celular. Si estás interesado en conocer la profundidad de la metodología que usamos, nuestras fuentes y los factores de emisión empleados, puedes venir acá.
    •  De acuerdo al blog Fat Knowledge, la manufactura y el uso anual de 1 teléfono celular promedio produce 60 kilos de CO2. Lo que es lo mismo, hacer ese teléfono y usarlo por 1 año produce el mismo CO2 que quemar 7 galones de gasolina.
    •  Estos 60 Kilos de CO2 incluyen las emisiones derivadas de la producción de la energía necesaria para extraer los minerales (como el cobre), para refinarlos, procesarlos, volverlos partes y componentes, para ensamblar el teléfono y para transportarlo a los puntos de distribución. Incluyen también las múltiples cargas eléctricas que hacemos para mantener el teléfono en funcionamiento por 1 año.
    •  Debido a que la fuente que hemos usado data de Enero del 2007 debemos ajustar esos 60 Kilos de CO2 emitidos por la manufactura de 1 teléfono y su uso anual. Esto se debe a que los productores de estos aparatos han venido reduciendo su tamaño, incorporando componentes reciclados o reciclables en ellos y esto hace que las emisiones de CO2 asociadas al teléfono sean menores.
    •  Por ende, reduciremos los 60 Kilos de CO2 en un 20% y así, obtenemos una emisión total de 48 Kilos de CO2 por la manufactura y uso de 1 teléfono por 1 año.
    •  Asumimos que la mayoría de teléfonos de este Reto Verde serán o re-vendidos o donados y que la minoría serán reciclados. Creemos conveniente entonces suponer que el 10% de los teléfonos de este Reto Verde serán reciclados.
    •  Ese 10% de teléfonos tendrán una reducción asociada de CO2 menor comparativamente con los que han sido re-vendidos o donados, debido a que en este caso el proceso de reciclaje no aprovecha el 100% del elemento inicial.
    •  Asignamos entonces una reducción de CO2 del 50% de los 48 Kilos a los teléfonos reciclados o lo que es equivalente, de 24 Kilos de CO2.
    •  Ponderando entonces el 90% de teléfonos con una reducción de 48 Kilos de CO2 y el 10% de ellos con una reducción de 24 Kilos de CO2 obtenemos una reducción final promedio del 100% de teléfonos de 45,6 Kilos de CO2.
    LOS CONSEJOS - Hay varias formas de llevar a cabo este Reto Verde. En VERDEate.com te sugerimos algunas: 
    •  La gran mayoría de teléfonos celulares no están al final de su vida útil cuando el usuario decide reemplazarlos. Esos teléfonos pueden ser usados por nuevos usuarios, en tu ciudad o incluso en otro país. Puedes regalárselo a un amigo o bien, a otra persona que lo necesite. Si usan tu teléfono antiguo, significa que no tendrán que comprar uno nuevo y por ende, que no serán responsables por la emisión de 45,6 Kilos de CO2 extras a la atmósfera.
    •  Puedes usar directorios online como eBayAmazonDeremate, entre otros para ofertar tu teléfono. Igualmente, hay sitios especializados como Gazelle que te pueden comprar tu teléfono móvil antiguo. Ellos lo revenden o bien, lo reciclan.
    •  Hay ONGs o escuelas que reciben teléfonos que ya no se usarán y los envían a comunidades de países en desarrollo que encuentran en estos aparatos, una manera de facilitar sus negocios y de evitar largos desplazamientos. Estos teléfonos también se necesitan para hacer llamadas de emergencia en escuelas, casas de ancianos, hospitales de bajos recursos, entre otros. Recuerda incluir con el teléfono, el empaque inicial y el manual de funcionamiento.
    •  Reciclar tu teléfono viejo permite que valiosos minerales no tengan que ser extraídos desde las minas y que su plástico no vaya a parar a un relleno sanitario. Según la EPA, más de 100 millones de teléfonos celulares se mantienen sin usar cada año. Si los recicláramos todos se podría ahorrar suficiente energía como para proveer electricidad por 1 año a 18.500 viviendas en EEUU.
    •  Recuerda borrar todos tus datos del teléfono antiguo, transferir la información a tu teléfono nuevo (cambiar las tarjetas SIMs puede funcionar). Quédate con la tarjeta SIM antigua y revisa que la memoria del teléfono (en la que pueden haber fotos o videos) también esté vacía.
    •  Lo mejor que puedes hacer para ahorrar energía y reducir las emisiones de CO2 asociadas a tu teléfono previniendo de esta manera el desecho que se produce es alargar el uso que le das. Si no tienes que cambiarlo cada año, no lo hagas. De acuerdo con la EPA, el usuario promedio cambia su teléfono cada 18 meses. Trata de alargar este período a 2 años.
     LA LECTURA

      martes, mayo 10, 2011

      Reto Verde - RECOJO

      Los invitamos a unirse a nuestro reto verde y así ahorrar emisiones de CO2 de forma sencilla. Hagan click aquí para ver más.

      martes, mayo 03, 2011

      Bakongo 2011, una promesa del corazón

      Era una tarde lluviosa en aquel lugar de Colombia, una tarde gris, una tarde como esas típicas tardes Bogotanas en las cuales las personas están pensando en ver una película o quizas en ir a tomar un café con algunos amigos para pasar un buen rato. Sin embargo esta tarde parecía ser diferente a las demás, a lo lejos un bus empezaba a transitar por aquellas carreteras que iluminadas por las canciones, empezaban a escribir esa historia que tendría lugar durante la semana que estaba por delante. Miradas curiosas expectantes y alegres aparecían frecuentemente dando la señal de que todo ocurriría muy pronto.

      Si me hubiera quedado quieta mi corazón tal vez habría dicho su nombre pero en mi barriga tantas mariposas estaban moviéndose que quizas estas no dejaban que mi cabeza se conectara con el corazón... La sensación que sentía no era completamente extraña, tal vez todo indicaba que ya había sentido eso antes pero que tal vez cosas muy diferentes ocurrirían esta vez, me bajé de ese bus y una leve llovizna empezaba a caer. Sombrillas, pañoletas y gorros iban directo a las cabezas sobre todo a las de las de las niñas que aunque no querían mojarse de todas formas llegaban a ese lugar con expectativas.

      De pronto la llovizna se convirtió en lluvia y lentamente el tiempo parecía detenerse en ese lugar, todo empezaba a tener un sentido y aquella tarde gris, empezaba a llenarse de color y finalmente gotas de agua que al principio parecían un poco incomodas finalmente me revelaban ese nombre que estaba esperando. Si, su nombre era Bakongo 2011 y ahora era real.

      Las personas mayores suelen olvidar como es ser un niño, bueno, eso es lo que dice el principito pero esta vez ninguna de estas palabras tenían sentido, esta vez, algo diferente pasaba en aquellas personas mayores y como si un hechizo de esos, que sólo se ven el los cuentos de hadas hubiera caído sobre ellos, de pronto empezaron a recordar como era ser un niño de nuevo sin importar las circunstancias empezaron a recorrer cuevas oscuras, a rodarse por toboganes de barro, que inexplicablemente hacían que las risas aparecieran y que fueron aquellas risas incontrolables las que le daban sentido a esta historia que empezaba a escribir sus páginas. Al final sin importar la lluvia o el sol, el universo se compenetraba para regalar aquella luna envuelta de noche que una vez más el tiempo se detenía y como si esta entendiera lo que ocurría nos enamoró igual que aquel niño que una vez, hace muchos años se enamoró perdidamente de ella.

      Todo ocurría lentamente y esta vez después de aquella noche magica, empezaron a pasar cosas asombrosas, aquellos jóvenes que habían llegado expectantes ahora se convertían en arlequines, magos y princesas que empezaron creer en mundos fantásticos, fueron ellos quienes con su imaginación recibieron a 25 niños que tendrían la mejor semana de sus vidas.

      De pronto al cerrar los ojos y volverlos a abrir, tal vez todo tenía sentido, de un momento a otro el barro se convirtió en nuestro aliado y la lluvia envolvió aquellos gritos de las tribus que con su pasión retumbaban en todos los rincones.


      Aquella noche aparecieron las mascaras de los sueños y desde ese momento los corazones empezaron a latir, con mas fuerza y como si fuera el mismo, se unieron para vivir en ese mundo fantastico donde los grandes se convirtieron en los heroes de los pequeños, donde las telarañas dejaban de ser nudos difíciles de desatar y se convertían en hilos que fortalecían lazos de cariño y amistad. Donde un aplauso se convertía en la ocasión perfecta para dar las gracias y donde por las mañanas una cigüeña venía a interrumpir aquellos sueños, para así poderle dar la bienvenida al sol y empezar los días con la mano arriba y así darnos cuenta que esa semana se había convertido en “una vaina loca.”

      De pronto aquellas pequeñas sonrisas inundaron el lugar, todo era alegría en ese mundo que había sido creado por esas seis personas que con cierto grado de locura y fantasía hacían que todo cobrara sentido, y que esa dedicación y amor con la que hacían las cosas le diera un sentido de pasión infinita a aquella semana. Pasión que se vio reflejada finalmente en esos nuevos guerreros y en aquellos guerreros Kai que luchaban por convertirse como Tarik.


      Ver aquella noches donde esas pequeñas se emocionaban al ver una carita feliz con dientes y corona que el inspector Cherry había puesto en la puerta por tener el cuarto Vinotinto organizado o tal vez como iban a dormir con esos cuentos y entraban en sus sueños desando que la semana fuese interminable, o ver a esos pequeños convertidos en el negrito del Batey y en el blanquito del Mawey, o esas sonrisas y comentarios del mas pequeño del campamento, que nos enamoraban y nos recordaban de las ocurrencias que seguramente teníamos cuando niños. O porque no ver a aquellos niños tímidos convertirse en Raperos profesionales que dejaban himnos marcados en el alma hacían que todo absolutamente todo fuese perfecto.


      Noches de talentos, importantes consejos de amor de aquel pequeño de ocho años, cenas elegantes, excelentes raps y canciones que hacían que tal vez las lágrimas salieran del fondo del alma acompañadas por fiestas interminables le regalaron aquel toque secreto a este mundo real, que en todo momento jugaba con la fantasía y que inexplicablemente dejaba una foto del corazón y sobre todo un compromiso de buscar siempre la felicidad y así crear una promesa del corazón como russell aquel Boy Scout, que al igual que los niños y jóvenes luchaba por completar las insignias con los valores ganados.


      Fui testigo, mis ojos y el lente de mi cámara me hicieron entender que nada de esto había pasado en mis sueños, todo era real, cada segundo había hecho que mi corazón y mi cabeza se conectaran con ese mundo y que una sonrisa del alma saliera cada mañana y estuviera presente durante todo el día, para así poderla contagiar a los demás que allí se encontraban.

      Creo firmemente que aquel mundo, lleno de sonrisas, canciones y magia, aquel mundo como esos que sólo se ven en los cuentos se volvió realidad y opacó aquellas tardes grises, que eran la ocasión perfecta para casar duendes y escuchar el eco que dejaba un súper fuerte aplauso.

      Al final todo quedó en silencio, pero un cielo repleto de estrellas esa ultima noche nos hizo entender que el universo había confabulado una vez más para hacernos ver que la vida nos había puesto Bakongo en nuestros caminos y este nos había dejado una huella imborrable en el corazón y un compromiso con nuestro país y que estaremos para siempre juntos construyendo sueños.